Volviendo de una experiencia traumática

Volviendo de una experiencia traumática

Don't miss any stories. Follow AG News!



ORLANDO, Florida — Amy Farley cultivó un corazón compasivo para el ministerio en el extranjero desde que era niña, cuando asistía a la iglesia enfocada en misiones, el Seminario del Sur de las Asambleas de Dios, (hoy llamada La Cosecha Asamblea de Dios) en Fort Worth, Texas.

Luego de graduarse en la Universidad Southwestern de las Asambleas de Diosen Waxahachie, Farley pasó dos años trabajando como pastora de niños en el Templo Betel en Cleburne. Un viaje de misiones a corto plazo a Sudáfrica con otros pastores de niños confirmó el llamamiento de Farley.

Pasó dos años como misionera asociadaen Sudáfrica antes de recibir su nombramiento como misionera mundial de las Asambleas de Dios en el 2008, trabajando con niños en Senegal.

Pero a las 2 a.m. del 19 de mayo del 2014, Farley se sentó en la cama, sorprendida al oír la puerta abierta de su dormitorio.

"En cuestión de segundos, sabía obviamente que era una situación mala," dice Farley.

Dos hombres arrimaron a Farley a un lado rápidamente, le vendaron los ojos, le ataron las manos con cuerda, le metieron una mordaza en la boca y le pusieron un cuchillo en la garganta.

La violaron y torturaron por dos horas. Durante todo el tiempo la amenazaron con secuestrarla o matarla alternadamente. En la oscuridad y con los ojos vendados, Farley no vio los rostros de los hombres, ni reconoció sus voces.

Luego de esta terrible experiencia, los hombres abandonaron su casa. Una vez liberada, Farley descubrió que su apartamento había sido saqueado y muchas de sus posesiones robadas. Aterrorizada, Farley condujo por media milla hasta la casa de sus compañeros misioneros de las AD, Bryan y Laura Davis. Ellas le ayudaron a hacer los arreglos para viajar de regreso a los E. U. inmediatamente.

Inicialmente, Farley se recuperó en la casa de sus padres en Texas, Kenneth y Cindy Farley. Luego se mudó a Seattle, donde las AD administra el Ministerio de Recursos Internacionales, un centro de asesoramiento para ministros. Farley se sometió a un asesoramiento diario durante casi ocho meses. Durante el proceso de sanidad, Farley se enfrentó al por qué Dios permitió que ocurriera un acontecimiento tan horrible después de que ella respondiera al llamamiento misionero. Muchas noches apilaba tantos muebles como fuera posible delante de la puerta de su dormitorio, preocupada por otro ataque. Ella procesó sus dudas y su ira, pasando mucho tiempo con la pastora ordenada de las AD Jodi Detrick.

"A lo largo del proceso me di cuenta de que Dios no me abandonó, no me dejó," le dice Farley al noticiero de las AD. "Nunca pensé en alejarme de mi fe."

VIDEO ADJUNTO: https://f.io/L0R2_76W

Los misioneros de las AD, Joel y Marie Watson, invitaron a Farley a pasar tiempo con ellos en Vietnam, sin ningún compromiso. Nueve meses después del asalto, Farley se quedó por tres semanas. Durante ese tiempo, al interactuar con los huérfanos, el Señor comenzó a rejuvenecer a Farley, cuya personalidad que alguna vez fue optimista había estado reprimida por mucho tiempo.

Farley se comprometió a ayudar a los Watson, cuyos intentos eran el de pastorear una iglesia internacional, liderar un negocio de consultoría, supervisar una escuela para niños desfavorecidos, y supervisar un orfanato. Después de residir por un año, Farley volvió a casa para itinerar. Dos días después de que Farley regresó a Vietnam, Joel Watson se desmayó y posteriormente murió a los 64 años.

En el interinato, Farley accedió a asumir el liderazgo de la iglesia, el orfanato y la consultoría educativa hasta que se pudiera contratar a un reemplazante permanente. Pero esa persona más calificada resultó ser Farley. Los miembros de la Iglesia del Río en la ciudad de Ho Chi Minh votaron para que Farley sea la pastora desde el pasado diciembre. En marzo, el Tesorero General de las AD Rick DuBose y su esposa, Rita, asistieron al servicio de instalación de Farley. DuBose anteriormente se desempeñó como Superintendente del Distrito del Norte de Texas por una década. En septiembre, La Iglesia del Río añadirá un segundo servicio.

Farley le da el crédito a sus padres; los DuBoses; el Director Ejecutivo de AGWM, Greg Mundis y a su esposa, Sandie; y al Director de la Atención al Miembro y Personal de AGWM Rick Johnson y su esposa, Ruth (quien también asistieron a su nombramiento), al responder pacientemente sus desafiantes preguntas teológicas y al ayudarla con el fin de prepararla para volver al campo misionero. Pero más allá de eso, Farley sabe que cientos de cristianos, incluso los desconocidos, le ayudaron en su recuperación.

"Mucha gente oró por mí a través de un tiempo tan oscuro y desalentador," dice Farley que es muy vivaz y que ahora tiene 41 años. "A través de esto he aprendido definitivamente el valor de la familia de Dios."

Farley compartió su historia el 1 de agosto en la Conferencia Influence en Orlando, Florida, donde recibió el Premio a la Joven Mas Influyente por su impacto extraordinario. La multitud, después de ver el video de su testimonio, respondió con incesantes aplausos y una larga ovación de pie.

"Día a día, ella juntó todo el valor para seguir adelante," dijo DuBose.

Mundis agradeció a Farley por su tenacidad y perseverancia al regresar al campo misionero.

"Amy es un ejemplo para muchos," dijo Mundis.

"Ya no soy la persona que era antes del ataque, aún a través de toda la angustia y el dolor," le dice Farley al noticiero de las AD. "Me gusta mejor la persona que soy ahora. Mi amor por el Padre es mucho más profundo, mi amor por las personas es mucho más grande, y mi fe es mucho más fuerte."

[Galería de Fotos /sitecore/Media Library/PENews/Photo Galleries/GC19 Premio de Impacto Juvenil]

Related Articles